Al final grabamos juntos

Siempre que nos juntábamos a tocar la guitarra, la armónica y cantar con mi tío, decíamos que teníamos que grabar algo. Después de algunos vinos nos olvidábamos y siempre era el mismo ciclo: “Cabezón, tenemos que grabar algo…” Hace ya un par de años mi tío falleció y nos quedó de garpe esa deuda.

Mi prima Edith revisando un celular viejo de él encuentra algunas canciones grabadas a capella, entre ellas un pedacito del tango “Nostalgias” de Cadícamo/Cobián. Cuando lo escuché pensé pa’ mis adentros “Sos pillo Juan, sos pillo.” Él tenía un sentido para el tempo y para la entonación increíble y eso se ve reflejado en esa grabación: Está justita y encima cantada perfectamente en Si menor ¡Un capo el Juan! Si confieso que por motivos estéticos, le agregué un reverb y un filtro de ruido a la voz, pero nada mas…

La grabación que comparto la hice un año y medio y fue grabada de primera y con un micrófono bastante malo. No me interesaba que saliera perfecto, pero si que capturara algo de todo lo que me movilizó descubrir esa grabación y poder tocar nuevamente con él.

Tío, de alguna forma lo hicimos ¡Gracias!

 

 

Mouth’s cradle -Bjork-

Es lindo dejar que la nostalgia te traslade a la calle México.

Deberíamos medir la vida en intensidades y no en tiempo.

There is yet another one
That follows me
Where ever I go
And supports me
This tooth is warmth-like
And these teeth are a ladder up to his mouth
These teeth are a ladder that I walk
That you can walk too if you want
If you want up to the mouth
The mouth’s cradle
Up to the mouth’s cradle
He always has a hope for me
Always sees me when nothing else
And everyone have left
That ghost is brighter than anyone
And fulfils me with hope

And you can use these teeth as a ladder
Up to the mouth’s cradle, the mouth’s cradle
And you can follow these notes i’m singing
Up to the mouth’s cradle, the mouth’s cradle
The simplicity of the ghost-like beast
The purity of what it wants and where it goes

Always love, always loves you, always loves you
Infrared love

And you can use these teeth as a ladder
Up to the mouth’s cradle, the mouth’s cradle
And you can use these teeth follow my voice
Tooth by tooth
Up to the mouth’s cradle, the mouth’s cradle

I need a shelter to build an altar away
From all osamas and bushes

Érase una vez un Piedra y una Angélica…

Érase una vez un flaco del litoral, un ribereño que se escapó al sur, bien al sur. Dicen que era un pescador loco, pero de esos locos lindos y que junto a la “Angélica Marí” hacían las mejores empanadas de maucho de la zona. Cosa del destino o la enfermedad, ellos volvieron al lugar en que nacieron… La última llamada del flaco Piedra, según mi viejo le dijo; “Qué estaban bien, que fueran para allá, que él se la pasaba ‘empanadas, chocho y vino todos los domingos, todos los domingos’ “. Primero se fué Angélica y al poco tiempo Piedra aprovisionó la lancha, soltó amarras, enfiló al faro y se fue a buscarla…

La vida y la muerte
bordada en la boca
tenía Merceditas
la del guardarropa.
La del guardarropa
del tablao del “Lacio”,
un gitano falso
ex-bufón de palacio.

Alcahuete noble
que al oír los tiros
recogió sus capas
y se pegó el piro.
Se acabó el jaleo
y el racionamiento
le llenó el bolsillo
y montó este invento,
en donde “El Palmo”
lloró cantando…

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Mil veces le pide…
y mil veces que “nones”
de compartir sueños
cama y macarrones.
Le dice burlona…
…”Carita gitana,
cómo hacer buen vino
de una cepa enana”.

Y Curro se muerde
los labios y calla
pues no hizo la mili
por no dar la talla.
Y quien calla, otorga,
como dice el dicho,
y Curro se muere
por ese mal bicho.

¡Ay! quién fuese abrigo
pa’ andar contigo…

Buscando el olvido
se dio a la bebida,
al mus, las quinielas…
Y en horas perdidas
se leyó enterito
a Don Marcial Lafuente,
por no ir tras su paso
como un penitente.

Y una noche, mientras
palmeaba farrucas,
se escapó Mercedes
con un “curapupas”
de clínica propia
y Rolls de contrabando
y entre palma y palma
Curro fue palmando.

Entre cantares
por soleares.

Quizá fue la pena
o falta de hierro…
El caso es que un día
nos tocó ir de entierro.
Pésames y flores
y una lagrimita
que dejó ir la Patro
al cerrar la cajita.

A mano derecha
según se va al cielo,
veréis un tablao
que montó Frascuelo,
en donde cada noche
pa’ las buenas almas
el Currito “El Palmo”
sigue dando palmas.

Y canta sus males
por “celestiales”.