Un párrafo suelto

No irrumpiste en mi vida como un torbellino. Lo hiciste con sutileza, casi como sabiendo donde pisar, cuidando el detalle sin pensarlo, porque conocías el sendero de memoria sin haberlo recorrido jamás. No viniste a hacer la revolución. Viniste a sentarte a mi lado y contar historias, a escribir un sueño con otros sueños. Guardar

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