El arraigo -Vidala para que sigas-


Hay un gringo que nos compra,
hay un criollo que nos vende.
Piedra libre pa’ mis cumpas,
detrás la sombra, la muerte.

Tengo un árbol de esperanzas,
que no me suelta la mano.
Yo voy sembrando un camino,
pa’ que florezcan los changos.

Pena que sin saber donde,
viaja con el hombre que solía ser.
Porque la muerte es mentira,
y es la vida misma mi herida.

Noches y noches los caminos,
y en tu mirada tristemente,
siempre los mismos caminos,
ante la mirada de nadie.

No tengo miedo a morir y me planto a la vida.
Las heridas no se curan con tanto vino encima.
Voy contagiando esta pena que causa alegría.
Héroes fueron paridos en mi juventud suicida.
Para estar despierto.

Noches y noches los caminos,
y en tu mirada tristemente,
siempre los mismos caminos,
ante la mirada de nadie.

No tengo miedo a morir y me planto a la vida.
Las heridas no se curan con tanto vino encima.
Darse cuenta cuando algo es mas que todo.
Sigo y sigo empujando.
Vidaleando pa’ que sigas.
Hay un gringo que nos compra,
hay un criollo que nos vende,
piedra libre pa’ mis cumpas,
detrás la sombra la muerte.

Un corazón de tacuara,
espera no nos cansemos.
Quien no se aferra a la vida,
no sabe lo que es el miedo.

Tengo una árbol de esperanza,
que no me suelta la mano.
Yo voy sembrando un camino,
pa’ que florezcan los changos.

Balada del mal genio (Benedetti)

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Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mi vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo el indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de un jabón perfumado
y aquello sí era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada es sólo para avisarte
que en estos pocos días no me tomes en cuenta.

Fronteras- Silvio Rodríguez-


No cuento más que fronteras
Hacia cualquier dirección.
Mi estrella fue de tercera,
No mi sol.

Mi cuerpo reta mil leyes
Para cambiar de lugar.
Mi sueño, rey entre reyes,
Echa a andar.

Tengo un paraíso de fantasía,
Sin embargo prescindo del mundo en que vivo.
Cada confín es un agravio a mi visión,
Mi verso, mi sangre.

Fronteras de tierra,
Fronteras de mares,
Fronteras de arena,
Fronteras de aire.
Fronteras de sexo,
Fronteras raciales,
Fronteras de sueños
Y de realidades.

Fronteras famosas,
Fronteras quemantes,
Fronteras de fastuosas,
Fronteras de hambre.
Fronteras de oprobio,
Fronteras legales,
Fronteras de odio,
Fronteras infames.

Mi país es pobre, mi piel mejunje,
Mi gobierno proscrito, mis huestes utópicas.
Mi voz no cuenta en las campanas de información,
Por no ser globable.

Fronteras de rejas
Y de libertades,
Fronteras de bienes
Que a veces son males.
Lo mismo perpetuas
Que provisionales,
Me envuelven fronteras
Por todas mis partes.

Al compañero Chávez

Hugo Chavez

Compañero: Desde este remoto lugar en la tierra, quiero que Víctor y los Quila te canten. Quizás “Elegía” de José Hernandez hubiera acompañado más el dolor que siento en mi pecho, pero a su vez, siento que como militante debemos seguir luchando por la Liberación Latinoamericana y aunque tu pérdida es insoslayable, dejaste un pueblo despierto y a Latinoamérica en las puertas de una 2da Independencia.

Ante tanta angustia, cumpa, no puedo hacer menos que dejarte estos versos: “Plegaria a un labrador”

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Levántate y mira la montaña
de donde viene el viento, el sol y el agua.
Tú que manejas el curso de los ríos,
tú que sembraste el vuelo de tu alma.

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre
hoy es el tiempo que puede ser mañana.

Líbranos de aquel que nos domina
en la miseria.
Tráenos tu reino de justicia
e igualdad.
Sopla como el viento la flor
de la quebrada.
Limpia como el fuego
el cañón de mi fusil.
Hágase por fin tu voluntad
aquí en la tierra.
Danos tu fuerza y tu valor
al combatir.
Sopla como el viento la flor
de la quebrada.
Limpia como el fuego
el cañón de mi fusil.

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén