Dejemos la hipocresía para otro día

Vamos de a poco: las cárceles deberían ser lugares donde las personas que se la mandaron puedan reinsertarse socialmente ¿Cuántos conocen una cárcel más allá de policías en acción? Nunca estuve por alguna cagada mía, pero les aseguro que de ahí no salís para reinsertarte en la sociedad. Salís más quemado, con más odio, con más ganas de reventar a alguien o reventarte, ya poco importa.
Segundo y no menos importante: pensar en bajar la edad de imputabilidad sin pensar que hicimos (o no hicimos, seamos críticos con nosotros mismos) para que ese pibe esté en la calle fumando pasta y encañonando gente es como limpiar la casa y esconder la basura bajo la alfombra. En algún momento colapsa y nuestra falsa limpieza se nos viene en la jeta.
Todavía me acuerdo el día en que, en Mendoza, le estaba enseñando a volar un barrilete a mi sobrino. Se acercó un nene de 10 años jalando ran y me pidió(como pudo) que le enseñara a volar el barrilete. Mientras voló el barrilete no jaló, y mientras no jaló esa mierda, fue simplemente un niño.
No todos tuvieron las oportunidades que tuvimos nosotros: a algunos desde nenes los cagaron a palos, los abusaron, y los cagaron de hambre. No elegimos donde nacer, pero ellos saben que viven poco, hasta los 45 con toda la furia…
Yo peleo humildemente porque todos los pibes tengan las mismas oportunidades que tuve yo. No pido mucho mas.
PD: ¡Ahhhh y obviamente estoy en contra de la baja en la edad de imputabilidad!

Así de viejo: Jauretche y Fayt

fayttt
El personaje que están fabricando es un doctorcito Fayt que un día, con el título nuevecito, un sombrero aludo de esos de ribete, y tres guantes, los dos para ponerse y el de llevar en la mano, se apareció en FORJA y se afilió.

Pidió en seguida la tribuna y se la dimos tres veces. A la tercera lo llame y le dije: “Vea, joven, usted no entiende lo que es FORJA, porque usted es un liberal crudo y su puesto está en el Partido Socialista. Acerté, porque actualmente actúa en el mismo y habla, habla, habla; ¡la pucha si habla!, y tiene prensa a bocha como que La Nación y La Prensa le dedican todas las semanas su buen cuarto de columna”.

Por Arturo Jauretche (en “Hay que aprender a leer los diarios” – 1958)

Fuente: http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/miscelaneas/21299-archivo-lo-que-dijo-jauretche-sobre-el-juez-fayt

Yámanas, una historia de resistencia al colonialismo cultural

Yámanas

En 1830 una embarcación llamada “Beagle” realizó su primer viaje de “reconocimiento” a Tierra del Fuego comandada por Robert Fitz-Roy, que secuestró a cuatro yámanas, a quienes acusó de haber robado uno de sus botes balleneros.

Una vez en Inglaterra, los prisioneros fueron rebautizados con nombres irónicos: al más viejo lo llamaron Boat Memory (“en memoria del bote”), a un joven de 20 años llamado “El Leparu” le pusieron York Minster (el sombrío monasterio de Inglaterra, por ser huraño al extranjero) y a “Yokcushlu”, una niña de 10 años, la llamaron Fueguia Basket (“canastita fueguina”).

El cuarto prisionero, que en su lengua se llamaba “Orundellico”, un niño de 14, fue bautizado como Jemmy Button (“Jaimito Botón”), pues según relató Fitz-Roy al padre le habían dado un botón al llevarse a su hijo. Sigue leyendo