Fiebre Marina (John Masefield)

leghii

Debo volver al mar, al solitario mar y al cielo.
Y sólo pido un velero y una estrella para timonear hacia ella,
y el tirón de la rueda y el canto del viento y de las blancas velas al gualdrapear,
y en el rostro del mar una gris neblina, y el alba cerrada que empieza a clarear.

Debo volver al mar, pues el llamado de la mar al pasar,
es un llamado salvaje y claro, un reclamo que no se puede negar.
Y todo lo que pido es el viento soplando, en un día de blancas nubes,
salpicaduras de espuma que vuela y las gaviotas gritando.

Debo volver al mar, a la vida de gitano errante,
al camino de la gaviota y la ballena,dónde el viento es un cuchillo cortante.
Y sólo pido una alegre anécdota, que me cuente un sonriente camarada
y un buen dormir, y un dulce sueño al terminar la jornada

John Masefield

La puerta

IMG_20150812_161518188_HDR-EFFECTS
La vida es una puerta más que se abre en el alma
(quizás porque el alma
sea un silencio tardío
que grita para ser escuchado)
Y hoy, que insaciable de néctar mi inspiración se encuentra
un colibrí que flota sobre las palabras
se transforma en lluvia sobre las hojas olvidadas del otoño.

Uno no sabe

IMG_20150901_150620822
Uno no sabe en que momento llega un verso y se le encaja en el alma
puede emerger doloroso desde el abismo de la nostalgia
o explotar furioso desde una pasión espontánea.

Uno no puede dejar de ser versos,
las palabras y el piano llaman con voces olvidadas
como un dictado pasional que se acurruca en nuestro pecho.

Uno no sabe en que momento llega el verso y se encaja en el alma.
vigoroso y majestuoso como cauce joven
obstinado y potente como el cincel de un glaciar.

Jamás sabremos nada y está bien dejar las cosas como están:
el mate sobre la mesa;
la guitarra gritando en el armario;
al pájaro ciego cantando en las ramas.
No necesitamos precisiones,
la buena vida es una amalgama de sorpresas.